Esa noche era diferente. Se sentía vivo, lleno de energía, lleno de esa sensación que nunca había podido zacear. Hacía frío y caminaba por esas calles mal iluminadas preparado para encontrarse con alguien. Un desconocido, sólo eso pedía. Sus manos en los bolsillos, su bufanda cubriéndole la cara, su metro ochenta preparado para lo que sea. Miles de partes por millón de Adrenalina. Pupilas dilatadas, músculos contraídos, pulso a un millón por segundo y esa mano tensa. Estaba listo y más que preparado. Dobla la esquina y la encuentra; una joven que jamás imaginó su abdomen junto aquel cuchillo.

hohohoh cata ta geniaaal :O
ResponderEliminarcomo que es una foto no sé
me gustó!